Materia Manet

Jacinta Silva 26 may - 15 jun

En este proceso de edición pictórica, el modo en que se destacan ciertos detalles corresponde a otra forma de registrar el modo en que se contaron los relatos y, por ende, en que se componen las pinturas. Se trata de una síntesis que estas logran, una vez más,
de modo similar a la escritura, donde basta una palabra para evocar una imagen. En esta pintura, donde me parece que son los detalles más ínfimos los que le parecen los más interesantes y memorables, basta un color para evocar una sensación y una forma para evocar a una persona. Debe ser algo parecido a cuando busco el término preciso para decir lo que realmente quiero decir, y no uso la palabra inmensidad para decir abismo, ni ocurrencia para decir acontecimiento.
Su pintura-lenguaje configura la construcción histórica que fija esos elementos (in)significantes imposibles de asimilar en el solo escuchar aquel primer relato, dándoles existencia y legibilidad. Después de la primera impresión, el análisis y edición pictórica logran dar existencia a aquello que nunca tuvo actualidad, “que se muestra con posterioridad a través de huellas al mismo tiempo familiares y enigmáticas (…) La memoria: el padecimiento de síntomas, signos enigmáticos provenientes de ese pasado que nunca fue presente.” [continuaba aquel ensayo del 2008]. El resultado: una pintura que habla más de sí misma que de quien la ejecuta, y de ‘La Historia’ más que de ‘la pequeña historia’.

Fragmento del texto Materia manet: edición y montaje de Fernanda Aránguiz.