Panorama

Taller de Escritura Matías Correa

El taller está orientado a quienes leen y escriben, ya sea con goce o dificultad, metódica o esporádicamente, da igual: lo importante radica en que aquello leído o escrito tienda a la novela y el cuento –más que hacia el ensayo, los periódicos, las revistas o la correspondencia ajena–. En otras palabras, nuestra simpatía se orienta tanto hacia relatos breves como novelones de disímil extensión; son esos libros los que nos importan y también los que han de motivar el interés por nuestro taller. Ahora bien, todo lo que vale tiene un costo – Mastercard y Visa mienten, es verdad – y la mensualidad, que contempla cuatro sesiones al mes (una vez a la semana, no está de más aclarar), equivale a cincuenta mil pesos para todo quien desee incorporarse al taller. Una vez ahí, sesión a sesión, leeremos y analizaremos los textos de uno o dos talleristas, quienes formarán parte de un grupo que no superará un máximo de seis integrantes. Menos es más, y de lo bueno, poco: conversar y trabajar en base a lo que escriben otros es una tarea que da mejores frutos cuando el grupo es acotado a unos cuantos nomás. Así, propiciar la confianza entre pares y el cuidado en el oficio equivale a cultivar resultados más felices, mejores finales.